Antecedentes y objetivos: Las interferencias en inmunoensayos pueden generar una TSH aparentemente alterada y conducir a decisiones terapéuticas o quirúrgicas inapropiadas. Evaluar la utilidad clínica de la precipitación con polietilenglicol (PEG) para reinterpretar TSH alterada y describir su impacto en la conducta asistencial.
Métodos: Estudio observacional descriptivo. Se incluyeron sujetos con TSH alterada medida en suero (“puro”) a quienes se realizó precipitación con PEG y se obtuvo TSH post-PEG (columna “precipitado”). Se excluyeron muestras con precipitación fallida y aquellas con TSH post-PEG persistentemente elevada. Se clasificaron tres escenarios: (1) TSH alterada sin clínica de hipotiroidismo; (2) cuadro tóxico atribuible a sobretratamiento con levotiroxina; (3) diferimiento de cirugía por “descontrol” basado en TSH pre, con TSH post-PEG en rango. Se registraron sexo, uso/dosis de levotiroxina y cambios de conducta tras el resultado post-PEG.
Resultados: Se analizaron 38 sujetos (33 femeninos, 5 masculinos). Doce (31,6%) consultaron con clínica de tirotoxicosis atribuible a dosis elevada de levotiroxina. En tres sujetos (7,9%), la normalización post-PEG permitió retomar la conducta quirúrgica previamente diferida por TSH pre alterada. En el resto de los sujetos sin clínica hipotiroidea, el resultado post-PEG apoyó la discordancia clínico-analítica y evitó catalogar como descontrol tiroideo una alteración aislada de TSH.
Conclusiones: La precipitación con PEG es una estrategia accesible para sustentar la interpretación de TSH discordante, reducir iatrogenia por levotiroxina y evitar diferimientos quirúrgicos por resultados espurios.