INTRODUCCIÓN
La tiroiditis bacteriana aguda (TBA) es una infección infrecuente de la glándula tiroides, pero potencialmente grave por su riesgo de absceso, compromiso de vía aérea y sepsis. En casos excepcionales, tormenta tiroidea secundaria a liberación hormonal transitoria por destrucción folicular. El diagnóstico incluye la alta sospecha clínica, apoyo imagenológico y tratamiento oportuno con antibióticos y drenaje de colecciones.
CASO CLÍNICO
Paciente masculino de 17 años, sin antecedentes de importancia, que presentó disfagia tras ingesta accidental de hueso. Una primera endoscopia fue negativa y una segunda permitió retirar un cartílago de pollo alojado bajo el esfínter esofágico superior. Posteriormente consultó a urgencias por disfagia progresiva, odinofagia y fiebre (39,6 °C). Al examen estaba febril, con edema y dolor cervical, los laboratorios con leucocitosis neutrofílica y PCR elevada. La tomografía contrastada de cuello reprtó perforación esofágica alta con absceso parafaríngeo izquierdo de 3.2 x 3.8 x 3.7 cm (TxAPxL) y absceso tiroideo izquierdo de 3.3 x 3.1 x 2.0 cm. Se realizó lavado quirúrgico y drenaje. El cultivo aisló Streptococcus dysgalactiae y Streptococcus constellatus.
En el posoperatorio inmediato desarrolló fiebre 40 °C, taquicardia (120–150 lpm), agitación y síntomas neuropsiquiátricos. En laboratorios con leucocitos y PCR en descenso, se tomó niveles de hormonas tiroideas que reportaron: T4L 7,7 ng/dL y TSH 0,015 mUI/mL; con los síntomas, se puntuó Burch-Wartofsky de 55 puntos y se diagnosticó tormenta tiroidea. Ingresó a UCI y recibió dexametasona, propranolol y colestiramina por 7 días, con mejoría clínica. Evolucionó favorablemente, sin nuevas colecciones en ecografía de control y con normalización de T4L previos al egreso
DISCUSIÓN
Este caso muestra una presentación infrecuente de tormenta tiroidea secundaria a TBA por perforación esofágica. La evolución clínica resalta la necesidad de sospechar esta complicación en el posoperatorio temprano de pacientes febriles con patología quirúrgica cervical, ya que el reconocimiento clínico oportuno, el manejo intensivo multimodal (sin antitiroideos) y la vigilancia estrecha de complicaciones endocrinas potencialmente letales permitieron instaurar un tratamiento adecuado, con posterior estabilización del paciente y normalización de la función tiroidea.