Antecedentes: La medición de vitamina D se ha vuelto una práctica frecuente en la atención clínica, muchas veces solicitada de forma rutinaria y sin una indicación clara. Aunque los rangos subóptimos son comunes en la población general, persiste la discusión sobre el verdadero beneficio del tamizaje universal y la suplementación indiscriminada, especialmente considerando el bajo riesgo de toxicidad y la variabilidad de los niveles según características poblacionales. En Colombia, la evidencia local que permita orientar estas decisiones sigue siendo limitada. Objetivos: Describir la distribución de los rangos séricos de vitamina D y analizar su relación con la edad y el sexo en una población adulta ambulatoria. Métodos: Se realizó un estudio observacional, analítico y transversal, basado en 2.060 determinaciones séricas de 25-hidroxivitamina D efectuadas en adultos atendidos en una IPS de Cúcuta durante 2025. Se excluyeron pacientes con condiciones o tratamientos que alteraran de forma significativa el metabolismo de la vitamina D. Los niveles se clasificaron en deficiencia grave, deficiencia, insuficiencia, rango óptimo y riesgo de toxicidad. Se emplearon análisis descriptivos, pruebas de chi-cuadrado y modelos de regresión logística para identificar factores asociados. Resultados: La insuficiencia fue el rango más frecuente, seguida de niveles óptimos y de deficiencia. No se observaron diferencias relevantes según el sexo. En contraste, la distribución de los rangos varió de manera significativa según la edad, con mayor proporción de deficiencia e insuficiencia en adultos jóvenes. Los grupos de mayor edad mostraron menor probabilidad de deficiencia, posiblemente relacionada con mayor seguimiento clínico. El riesgo de toxicidad fue excepcional y no se identificaron casos de toxicidad franca. Conclusiones: En esta población, los rangos subóptimos de vitamina D fueron frecuentes, particularmente en adultos jóvenes. La edad, más que el sexo, se asoció al perfil de vitamina D. Estos hallazgos apoyan un enfoque de medición selectiva, basado en criterios clínicos y etarios, evitando el uso rutinario e indiscriminado de esta prueba en atención ambulatoria.