Antecedentes y objetivos:
La orbitopatía de Graves es una manifestación extratiroidea autoinmune asociada principalmente al hipertiroidismo por enfermedad de Graves-Basedow, aunque puede presentarse en otros contextos tiroideos. Su gravedad es variable y el tratamiento depende del grado de compromiso ocular, abarcando desde glucocorticoides sistémicos hasta cirugía descompresiva en casos amenazantes para la visión. Se presenta un caso que resalta la importancia del diagnóstico y manejo oportuno.

Métodos:
Mujer de 49 años, sin antecedentes referidos con edema periorbitario bilateral, hiperemia, quemosis, proptosis y epífora, asociado a bocio no doloroso y limitación de movimientos oculares. 

Resultados:
Los estudios iniciales mostraron TSH suprimida (0,01 mUI/L), T4 libre y T3 libre elevadas, configurando hipertiroidismo primario e inician metimazol, se calcula escala de Burch-Wartofsky con baja probabilidad de tormenta tiroidea, así mismo se calcula puntuación CAS, clasificando como orbitopatía activa, además amenazante para la visión. Se realizan anticuerpos anti-receptor de TSH (TRAb) positivos y tomografía de órbita con incremento en el diámetro y volumen de la musculatura orbitaria extraocular bilateral. Se inicia manejo con pulsos de glucocorticoides intravenosos según guía EUGOGO 2021, es valorada por oftalmología quien no considera manejo quirúrgico. Paciente con mejoría clínica significativa posterior a administración de pulsos glucocorticoides.

Conclusión:
La identificación temprana de orbitopatía activa mediante escalas clínicas permite instaurar tratamiento oportuno, prevenir progresión y evitar complicaciones visuales permanentes e intervenciones quirúrgicas innecesarias

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *