Resumen del caso:
Paciente masculino de 43 años en seguimiento por endocrinología por dislipidemia, en tratamiento con rosuvastatina 20 mg/día, con adecuado control lipídico basal (colesterol total 163 mg/dL, LDL 96 mg/dL, triglicéridos 86 mg/dL). En marzo de 2025 fue diagnosticado con adenocarcinoma pulmonar metastásico con compromiso óseo, suprarrenal, ganglionar y cerebral, positivo para reordenamiento ALK.
En abril inició terapia dirigida con Lorlatinib 100 mg/día. Durante el seguimiento presentó deterioro marcado del perfil lipídico, 15/08/25 (colesterol total 355 mg/dL, LDL 237 mg/dL, triglicéridos 241 mg/dL), confirmada el 19/09/25 (colesterol total 362 mg/dL, LDL 257 mg/dL) pese a adecuada adherencia farmacológica y medidas de estilo de vida.
Ante la sospecha de dislipidemia inducida por lorlatinib, se intensificaron las intervenciones no farmacológicas y se optimizó el tratamiento con rosuvastatina/ezetimiba 40/10 mg, logrando normalización de los parámetros lipídicos. Posteriormente, se redujo la dosis a 20/10 mg, manteniendo control adecuado 13/12/2025 (Colesterol total 176 mg/dL HDL 61 mg/dL LDL 87 mg/dL trigliceridos 138 mg/dL ).
Continúa en manejo multidisciplinario por oncología, con PET-CT reciente que evidenció resolución de metástasis ganglionares.
Discusión:
El lorlatinib, inhibidor de tirosina quinasa de tercera generación, se asocia con alta frecuencia a dislipidemia temprana, caracterizada por hipercolesterolemia e hipertrigliceridemia, con incidencias superiores al 60% y necesidad de tratamiento farmacológico en la mayoría de los casos. Aunque el mecanismo no está completamente esclarecido, podría involucrar alteraciones del metabolismo lipídico hepático y sistémico. Se recomienda monitorización periódica del perfil lipídico e inicio oportuno de terapia hipolipemiante para reducir el riesgo cardiovascular.