Introducción:

El manejo de la Diabetes Mellitus Tipo 2 (DMT2) ha sido tradicionalmente evaluado desde un enfoque patogénico centrado en la enfermedad. Este estudio adopta la perspectiva de la salutogénesis, centrada en los recursos que generan salud y el Sentido de Coherencia (SOC) para lograr un automanejo efectivo.

Objetivo:

Examinar las experiencias de cuidado y las aproximaciones al éxito terapéutico desde la salutogénesis en pacientes con DMT2 atendidos en una institución de alta complejidad en Cali, Colombia.

Metodología:

 Investigación cualitativa con diseño narrativo descriptivo. Se realizaron entrevistas semiestructuradas a 11 participantes (45-72 años) vinculados al programa “Paciente Consultor Crónico Complejo”. Se definieron criterios estrictos de “paciente exitoso”: HbA1c menor o igual a 7% IMC 29.5 kg/m y ausencia de hospitalizaciones en el último año.

 El análisis temático se apoyó en el software Atlas.ti, integrando categorías sobre estresores endógenos/exógenos y recursos de resistencia.

Resultados:

Para los participantes, el “éxito” trasciende el dato clínico. Aunque valoran la reducción de la HbA1c y el peso como validadores de sus esfuerzos, el éxito se significa a través de la sensación de bienestar y la recuperación de la autonomía. Los hallazgos revelan que el control metabólico exitoso está estrechamente ligado a la capacidad de los pacientes para identificar indicadores personales de salud y fortalecer sus redes de apoyo. Tanto la simplificación del esquema terapéutico como el soporte multidisciplinar integral actúan como recursos generales de resistencia, los cuales mitigan los estresores y favorecen un sentido de coherencia que alivia significativamente la carga emocional de la enfermedad

Conclusiones:

La transición de un control médico estricto a una percepción de bienestar integral demuestra que el éxito en la DMT2 es un constructo multidimensional. Este enfoque resalta la importancia de programas que, más allá de la meta glucémica, fortalezcan la resiliencia y la agencia del paciente, sentando bases para intervenciones más humanizadas y efectivas en instituciones de alta complejidad.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *