Antecedentes y objetivos:
La hipoglucemia secundaria a hiperinsulinismo endógeno es una entidad infrecuente en adultos y exige un alto índice de sospecha clínica para su diagnóstico. Aunque el insulinoma constituye su etiología más frecuente, la coexistencia de alteraciones en otros ejes endocrinos obliga a descartar síndromes hereditarios como la neoplasia endocrina múltiple tipo 1 (MEN1). Se presenta el caso de un paciente con hipoglucemias recurrentes y compromiso endocrino multisistémico, con el propósito de resaltar el abordaje diagnóstico y las estrategias terapéuticas en este contexto clínico.
Métodos:
Hombre de 40 años, IMC 51 kg/m², con cinco años de episodios compatibles con tríada de Whipple. Se documentó glucemia de 41 mg/dl, insulina 217 µU/ml, péptido C 7,85 ng/ml y proinsulina 16,6 pmol/l, confirmándose hiperinsulinismo endógeno. La resonancia magnética evidenció lesión de 17×11 mm en el proceso uncinado pancreático, corroborada por ecoendoscopia. Estudios iniciales mostraron elevación del cortisol urinario >5 veces el límite superior; pruebas posteriores fueron discordantes y el test de desmopresina sugirió pseudocushing. Se identificó microadenoma hipofisario e hiperparatiroidismo, configurando sospecha clínica de MEN1. Recibió manejo transitorio con dextrosa intravenosa y diazóxido.
Resultados:
Se realizó enucleación tumoral guiada por ecografía intraoperatoria y fluorescencia con verde de indocianina. La histopatología confirmó tumor neuroendocrino bien diferenciado compatible con insulinoma. El paciente presentó resolución completa del cuadro hipoglucémico.
Conclusión:
Este caso destaca la importancia de una evaluación integral ante hiperinsulinismo endógeno con alteraciones endocrinas concomitantes. La resección quirúrgica constituye el tratamiento definitivo de elección en insulinomas localizados, con adecuada resolución clínica, mientras que el manejo farmacológico cumple un papel transitorio como terapia puente.