Antecedentes: La infección por VIH y la terapia antirretroviral (TARV) se han asociado con alteraciones en el eje hipotálamo-hipófisis-tiroideo. La literatura científica reporta una mayor incidencia de disfunción tiroidea en esta población en comparación con la población general, vinculada a la inflamación crónica, infecciones oportunistas y efectos adversos farmacológicos, lo que impacta en la morbimortalidad del paciente.
Objetivo: Analizar la prevalencia de enfermedades tiroideas en pacientes con VIH atendidos en el Programa Regional del estado Zulia durante el periodo septiembre 2024 – septiembre 2025.
Materiales y métodos: Estudio correlacional, prospectivo y longitudinal. La muestra comprendió 60 pacientes adultos con diagnóstico confirmado de VIH. Se realizó una evaluación clínica integral y determinación sérica de TSH y T4 libre. Los datos fueron recolectados mediante un instrumento estructurado y validados para el análisis estadístico.
Resultados: La media de edad fue de 43.8 ± 13.9 años y el tiempo de evolución de la infección de 8.15 ± 7.2 años; el 90% recibía terapia antirretroviral (TARV). Se halló una prevalencia global de alteraciones tiroideas del 41.7%. La entidad más frecuente fue el Síndrome de T4 libre baja aislada (33.3%), seguida del hipotiroidismo subclínico (5%). Solo el 2.27% presentó enfermedad clínica (1.6% hipotiroidismo y 0.67% hipertiroidismo).
Conclusiones: Se evidenció una elevada prevalencia de disfunción tiroidea, predominantemente subclínica o asociada a enfermedades no tiroideas (T4 baja aislada). Estos hallazgos subrayan la necesidad de implementar protocolos de cribado hormonal rutinario dentro del manejo integral del paciente con VIH para optimizar el abordaje terapéutico.