El insulinoma es el tumor neuroendocrino pancreático funcional más frecuente, su diagnóstico representa un reto clínico debido a la liberación autónoma de insulina que evade los mecanismos de contrarregulación, provocando síntomas neuroglucopénicos a menudo mal interpretados.

Presentamos el caso de una mujer de 39 años con cuadro clínico de 1 año de evolución consistente en episodios convulsivos tónico-clónicos, sin embargo con recurrencia de episodios convulsivos en los que se logró documentar y asociar episodios de hipoglucemia, cumpliendo  la triada de Whipple; Neurología suspende anticonvulsivante, medicina interna y endocrinología reorientan abordaje diagnóstico; se realizó un test de ayuno que confirmó hiperinsulinismo endógeno a las 48 horas, seguido de una resonancia magnética la cual se reportó como negativa, por lo que se realizó ecoendoscopia en la que se identificó una lesión hipervascular de 11 mm en la cabeza del páncreas.

En la literatura se reporta que hasta el 30% de estos tumores miden menos de 1 cm, limitando la sensibilidad de las imágenes convencionales, en este caso la EUS demostró superioridad diagnóstica (sensibilidad 82-90%), posteriormente la paciente fue sometida a una enucleación tumoral exitosa y la patología confirmó un insulinoma bien diferenciado grado 1, posterior a la cirugía, se evidenció remisión completa de la hipoglucemia y los síntomas neurológicos.

La ecoendoscopia se consolida como el estándar de oro para la localización de insulinomas ocultos cuando las técnicas convencionales fallan. Su precisión es fundamental para planificar estrategias quirúrgicas preservadoras y alcanzar tasas de curación superiores al 90%

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