Introducción: La sepsis es una complicación crítica caracterizada por anomalías fisiológicas y bioquímicas, siendo la décima causa de muerte global. El lactato sérico, producto de la glucólisis anaeróbica, es un indicador sensible de estrés metabólico e hipoperfusión tisular, donde niveles elevados predicen mayor mortalidad y guían la resucitación. No obstante, el aclaramiento de lactato presenta limitaciones diagnósticas específicas en el choque cardiogénico. Metodología: Estudio descriptivo, transversal y retrospectivo con enfoque cuantitativo. Objetivos: Establecer la caracterización clínica de pacientes con Hiperlactacidemia asociada a choque séptico y cardiogénico en una unidad de cuidados intensivos durante 2024-2025. Resultados: El análisis de 198 pacientes reveló una prevalencia de choque séptico del 55,5% (predominando el foco pulmonar con 46,3%) y choque cardiogénico del 44,4% con compromiso severo de la FEVI. Metabólicamente, el choque séptico presentó un promedio de lactato superior (13,75 mmol/L) frente al cardiogénico (11 mmol/L), aunque este último registró un 18,8% de casos con valores críticos (>20 mmol/L). La sepsis pulmonar duplicó los niveles de la abdominal, mientras que la disfunción sistólica generó mayor carga metabólica que la diastólica, confirmando que la Hiperlactacidemia es un marcador de gravedad diferenciado según la etiología. Conclusiones: La supervivencia fue del 78,1% en choque séptico y 67,04% en cardiogénico. La estancia hospitalaria predominante se situó entre 5 y 10 días para el 47,2% de los casos sépticos y el 38,6% de los cardiogénicos, evidenciando el impacto de la magnitud del lactato en el pronóstico clínico y la gestión de recursos.