Los tumores neuroendocrinos hipofisarios (PitNETs) gigantes (≥4 cm) son neoplasias raras (5-15%) que plantean desafíos terapéuticos debido a su invasividad y recurrencia. Frecuentemente, presentan una disociación entre su agresividad clínica y un bajo índice de proliferación histológica.
Presentación del caso: Mujer de 44 años con pérdida visual progresiva (amaurosis derecha, perdida parcial de la agudeza visual izquierda), cuya neuroimagen reveló una masa selar de 55 × 47 × 40 mm con invasión del seno cavernoso derecho (Knosp 4). Tras dos intervenciones quirúrgicas (abordaje transcraneal y endoscópico endonasal), la histopatología confirmó un PitNET gonadotropo no funcional (SF-1+) con un índice Ki-67 del 1%.
Manejo y resultados: Debido a la lesión residual con efecto compresivo en el quiasma óptico con riesgo de deterioro de la visión residual, se inició el protocolo Stupp (radioterapia concomitante con temozolomida) seguido de mantenimiento con temozolomida. El seguimiento demostró una reducción progresiva del residuo tumoral y una leve mejoría funcional visual. Como consecuencia del tumor y del tratamiento, la paciente desarrolló panhipopituitarismo, por lo que requirió terapia de reemplazo hormonal.
Conclusiones: La invasividad radiológica y el tamaño tumoral son indicadores de agresividad más fiables que el Ki-67 en PitNETs gigantes. El manejo quirúrgico multimodal combinado con regímenes intensivos de quimiorradioterapia (TMZ + RT) resulta esencial para maximizar el control local y estabilizar la enfermedad en casos refractarios y localmente agresivos.
Palabras clave: PitNET gigante, invasión Knosp 4, protocolo Stupp, temozolomida, tumor hipofisario agresivo.