Antecedentes y objetivos:
La coexistencia de enfermedades autoinmunes que comprometen el músculo y la función neuromuscular representa un desafío diagnóstico por la superposición clínica de síntomas. La miastenia gravis, las miopatías inflamatorias y el hipotiroidismo autoinmune comparten un trasfondo inmunológico, pero difieren en su fisiopatología. El objetivo de este reporte es describir un caso infrecuente de coexistencia de miastenia gravis, hipotiroidismo autoinmune y miopatía inflamatoria localizada, resaltando las dificultades diagnósticas y el abordaje terapéutico integral.
Métodos:
Se presenta el caso de una paciente femenina de 39 años con antecedente de hipotiroidismo tratado con levotiroxina, quien desarrolló ptosis palpebral y fatiga muscular. Se realizaron estudios clínicos, serológicos, de imagen y biopsia muscular, con seguimiento longitudinal de parámetros clínicos y bioquímicos, particularmente enzimas musculares.
Resultados:
La paciente fue diagnosticada con miastenia gravis mediante la detección de anticuerpos moduladores contra el receptor de acetilcolina y adecuada respuesta a piridostigmina. Posteriormente presentó fatiga en extremidades inferiores y dolor abdominal asociados a elevación marcada de CPK y aldolasa. Los estudios inmunológicos fueron negativos y la biopsia muscular no evidenció infiltrado inflamatorio, aunque el contexto clínico-radiológico fue compatible con miopatía inflamatoria localizada. Tras el inicio de inmunosupresión con azatioprina y corticoides, se logró normalización de enzimas musculares y mejoría clínica significativa.
Conclusiones:
Este caso ilustra la complejidad de la autoinmunidad múltiple con compromiso muscular, donde diferentes mecanismos fisiopatológicos convergen en una manifestación clínica común. Resalta la importancia de un enfoque multidisciplinario, seguimiento estrecho y alta sospecha clínica para optimizar el diagnóstico y tratamiento en pacientes con debilidad muscular persistente.