Antecedentes y objetivos

Los agonistas dopaminérgicos son el tratamiento de primera línea para los prolactinomas. Aunque sus efectos adversos más frecuentes son gastrointestinales y cardiovasculares, se han descrito complicaciones neuropsiquiátricas, entre ellas la psicosis. El objetivo es describir un caso de psicosis inducida por cabergolina y los retos diagnósticos y terapéuticos asociados.

Métodos

Se presenta el caso de un hombre de 30 años con antecedente de macroprolactinoma gigante, quien ingresó por cefalea y compromiso visual progresivo.

Resultados

Al ingreso se documentó hiperprolactinemia asociada a hipopituitarismo central y una masa selar extensa con compromiso del quiasma óptico. Se inició tratamiento con cabergolina y tratamiento para el hipopituitarismo. Posteriormente, el paciente desarrolló síntomas psicóticos agudos  sin antecedentes psiquiátricos previos. En conjunto con psiquiatría se diagnosticó trastorno psicótico inducido por cabergolina. A pesar de la reducción progresiva de la dosis y del uso de antipsicóticos, los síntomas persistieron, por lo que se decidió suspender el agonista dopaminérgico y realizar resección transesfenoidal. Tras la suspensión de la cabergolina se logró resolución completa de los síntomas psicóticos. El postoperatorio cursó con delirium hiperactivo e hipernatremia, que se resolvieron con manejo médico. Posteriormente, se evidenció normalización de los niveles de prolactina y reducción tumoral significativa, la evaluación histopatológica demostró adenoma lactotropo con Ki67 menor del 4%.

Conclusiones

La psicosis inducida por cabergolina es un evento adverso infrecuente pero clínicamente relevante. Su reconocimiento oportuno permite una intervención temprana, la suspensión o disminución de la dosis del fármaco y la consideración de alternativas terapéuticas.

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