La acromegalia es una enfermedad endocrina crónica cuya primera línea de tratamiento es la cirugía hipofisaria. Sin embargo, en el sistema público de salud mexicano, el acceso limitado a neurocirugía especializada puede generar retrasos quirúrgicos prolongados, obligando al uso de tratamiento farmacológico como terapia primaria o puente. El objetivo de este estudio fue evaluar el impacto del retraso quirúrgico en el control bioquímico y las estrategias terapéuticas empleadas en pacientes con acromegalia atendidos en un hospital público de tercer nivel.
Se realizó un estudio observacional, retrospectivo, en pacientes con acromegalia atendidos entre 2010 y 2025. Se analizaron variables clínicas, bioquímicas y terapéuticas, incluyendo niveles de GH e IGF-1, volumen tumoral y tipo de tratamiento recibido durante el periodo de espera quirúrgica. El control bioquímico se definió como GH < 1 ng/mL e IGF-1 ≤ 1.2 veces el límite superior de la normalidad ajustado por edad y sexo. La reducción tumoral significativa se consideró ≥20%.
Se incluyeron 24 pacientes, con predominio de macroadenomas; 10 recibieron tratamiento farmacológico primario o como puente. Durante el periodo de espera quirúrgica, el control bioquímico completo se observó en una minoría de los pacientes, mientras que la mayoría presentó respuesta parcial o enfermedad activa. A pesar de ello, el tratamiento médico permitió reducción tumoral significativa y estabilización bioquímica previa a la cirugía. La combinación de ligandos del receptor de somatostatina con cabergolina mostró mayor supresión de GH.
El retraso quirúrgico influye de manera significativa en la estrategia terapéutica de la acromegalia. Durante la espera, el tratamiento farmacológico permitió reducción tumoral ≥20% en el 70% de los pacientes, posicionándose como una herramienta clave en contextos con acceso limitado a cirugía especializada.